jueves, 8 de septiembre de 2016

El gobierno ya está cayendo


La presión internacional que tenía la ex República Democrática Alemana (RDA), de parte de los países del Pacto de Praga y Varsovia, la huida de decenas de miles de alemanes hacia Hungría y Austria y las manifestaciones masivas en la Alemania Oriental, obligaron a que el régimen, dirigido por el Partido Socialista Unificado de Alemania, informara sobre la implementación de un proyecto de ley, que permitiría flexibilizar los viajes de los alemanes del este. Los alemanes no podían pasar a Alemania Occidental, puesto que existía el Muro de Berlín.

La hambruna pudo haber sido reprimida y la población masacrada, pero los militares optaron por abrir las fronteras y presionar la liberación de precios de 1.300 productos básicos

La nueva ley, hizo que entre el 9 y 10 de noviembre de 1989, los alemanes orientales, durmieran en decenas de miles ante el muro, debido a que las noticias eran que el muro estaba abierto, en la ley nueva, no se exigía ni pasaportes ni visado, aunque la misma no estaba vigente, en el momento en que las masas se agolparon frente al muro, con la esperanza de huir del comunismo alemán, las tropas nada pudieron hacer ante la masa que exigía poder pasar al otro lado, eso obligó a abrir los pasos, lo que atrajo a los berlineses del otro lado, cuando las masas estuvieron juntas de lado y lado, aparecieron herramientas de todo tipo y procedieron a derrumbar el muro. Esto marcó una nueva era.

En Venezuela, el “muro de Berlín”, ya ha comenzado a derrumbarse. Se trata de los controles implementados por el régimen chavista. La situación de escasez que se vio entre junio y julio de este año, en 90%, produjo un estallido social, que se dio por partes y en diversas fechas, fue un proceso silenciado por la fuerte censura del régimen. Saqueos, motines de hambre, bloqueos en carreteras, muertos, miles de detenidos y heridos (Maracaibo, Cumaná, Petare, Tucupita, Maturín, etc). El régimen debía decidir, o reducía con los tanques a la población exaltada que saqueaba alcaldías del partido PSUV, con comida escondida en sus depósitos, así como mercados públicos, produciendo una matanza de gran escala, o cedía y flexibilizaba para que los alimentos comenzaran a llegar. Fue así como los militares, que tenían la responsabilidad de mantener el orden público, con la GNB, se hacen del control del abastecimiento, toman los puertos y deciden que se abran las fronteras, para que la comida comenzara a llegar desde Colombia, Brasil y Trinidad, al mismo tiempo, obligan un decreto para que se liberen precios y comercialización de rubros básicos.

Lo anterior es similar a la ley de los alemanes para flexibilizar los viajes. El general Padrino López, no tuvo más remedio. Del “muro de Berlín” venezolano, lo que queda por eliminar es el control cambiario, ya que sin quererlo, en el plano económico, se ha echado a andar una reforma, que en menos de dos meses ha desvinculado prácticamente en su totalidad al país, del régimen y de su partido, dejándolo con aceptación de apenas 10%, es obvio, si la providencia dejó de llegar del PSUV, para nada sirve a las masas clientelares que habían constituido y que hoy pasan penurias para comer, por escasez e hiperinflación. Esto sin duda alguna es la caída del régimen, que ya ha empezado, se da de manera progresiva, por partes, así como ha sido la crisis, el racionamiento y ahora la liberalización.

El repudio
El repudio del país, se vio en Villa Rosa, Margarita. Falso es que el cacerolazo fue planificado, nadie sabía que Maduro estaría en esa localidad, donde lo sorprendieron, porque su equipo, desvinculado de la realidad y emborrachado de poder, confió, que por haber tenido 55% de votos en las pasadas elecciones del 6D, en ese sector, tendría apoyo o respaldo, se vio el repudio del propio pueblo, que fue chavista, un suceso, que pudo haber pasado a mayores, y estuvo a punto de haber sido un “evento desencadenante”, que pusiera fin, inesperadamente al régimen, visto es que los pobladores venezolanos, siguen siendo muy democráticos y pacíficos, a pesar del daño que han sufrido.

El derrumbe ya está andando
En el chavismo hay facciones enfrentadas, un sector radical y uno moderado o reformista. El sector radical lo componen los principales exponentes, los atorrantes conocidos, el sector moderado no tiene cargos importantes, pero si detentan una importante mayoría en cuadros medios del PSUV. El mismo Jorge Rodríguez, cuando denunció que había miles de personas con cargos de alta confianza en la administración pública, con cargos clase 99, que son para cuadros políticos del PSUV, que firmaron por el referendo revocatorio y que serían botados, como una forma de amedrentamiento, al contrario lo que hizo fue confirmar, que la alta cúpula, ya no tiene gente de confianza, en quien confiar, valga la redundancia.

El desenlace
En el chavismo se debate el fin de Maduro y Cabello, envían mensajes a la MUD, de que ellos no tienen nada que ver con este par. La alianza Cabello, Maduro, Rodríguez, Jaua, El Aissami e Istúriz, está pegada con “saliva de loro”, le quedan pocas semanas para que la misma se derrumbe. La presión interna es enorme, luego que Raúl Castro y los rusos dejaran saber que Cuba, busca petróleo en Rusia, porque ya no cuenta con Venezuela, tras la ruina a la que cayó, gracias a la corrupción. Maduro le ha fallado a Castro, y siendo Castro el líder, no tardará en descabezar a su “general” o entregarlo como trofeo en una negociación, entregar al resto e radicales y a todos aquellos que identificados como corruptos, causaron la debacle que arrastra a Cuba, todos juntos han fracasado en su misión de mantener a la isla por más tiempo, asunto prácticamente imposible de hacer, por lo menos luego del pago de deuda de octubre y noviembre de este año. Acabadas las divisas, se acaba el control cambiario, fuente de financiamiento del grupo radical, aliado en el negocio de los dólares y circunstancialmente contra el RR. Hay un sector del PSUV que apoya el RR, de hecho, ya se habla de que Maduro y Cabello deben caer, lo exigen los cuadros medios, en un último intento de evitar la debacle total, de lo que queda de partido. Viene la guerra de los radicales, por los pocos recursos que quedan, la defenestración y derrota total de los radicales, la transición política en que la oposición tome más espacios. Los moderados del PSUV, proponen salvarse y sobrevivir políticamente.

2 comentarios:

  1. Excelente descripción. De inmediato lo comparto, pues bien vale la pena que todos lo lees. Gracias y Bendiciones

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  2. Como dijo aquél "Amanecerá y veremos"

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Muchísimas gracias por dejar sus comentarios

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