domingo, 23 de abril de 2017

El régimen de Nicolás, ya no tiene salvación

Llega la crisis terminal. La cúpula chavomadurista, que en los últimos dos años ha concentrado sus esfuerzos, en evitar ser derrocada, llega a un momento de quiebre, que es definitivo. El castrocomunismo, que dirige desde Cuba, que intentó implementar un sistema de racionamiento de alimentos en el país, para estirar los recursos que ingresan a Venezuela, no logra parar la gigantesca corrupción de los principales jerarcas del régimen, siendo esta una de las principales causas de la debacle económica nacional.

En la foto, se percibe claramente que la inmensa población, supera a las fuerzas represivas del chavomadurismo y no tarda que les pasen por encima.

La crisis económica, deriva en una crisis social, y la social aporta, con el descontento nacional en 92%, según los últimos números que maneja Miraflores, a que se forje una crisis política, los tres aspectos derivan en una crisis general. Maduro apostó a que podría con el racionamiento de alimentos, sostener o estirar su situación más allá de 2018, es orden de Raúl Castro que así sea. Ahora tiene, no un problema, sino tres, y los tres unidos en un solo reclamo, con protestas generalizadas, en todo el país, con contundentes demostraciones masivas de gente en las calles, con situaciones de caos, represión, más de 20 muertos, enfrentamientos, centenas de heridos y detenidos, todo bajo el ojo de la OEA y el resto del mundo. Se amalgaman los "motines del hambre", junto al reclamo de libertades y derechos que el régimen ha suprimido, una combinación letal para cualquier gobierno fascista.

El colapso general tiene sus números. Una sociedad que no tiene capacidad de generar su propia manutención. Las empresas venezolanas, no pueden aportar más de 20% de lo que se consume internamente, el régimen, no ha podido cubrir más de 3% de las necesidades alimentarias de todo el país, desde julio de 2016. La población apenas tiene ingresos de 14,5% para alimentos, educación, salud y vida en general. El gobierno y Pdvsa, están quebrados. Para pagar deuda recientemente, debieron entregar acciones de petroleras mixtas y entregarse al capital de la rusa Rosneft, además de colocar en empeño, más activos del BCV. Los ingresos reales del gobierno, han sufrido una estrepitosa caída de casi 70% en términos reales, tanto con el dinero que imprimen, como con la renta petrolera, así como con la recaudación de impuestos. Todo ello indica que a estas alturas, es imposible que el régimen logre revertir la crisis económica, por lo tanto tampoco podrá hacer nada para parar la crisis social, que genera el descontento total, que alimenta el llamado a las calles, que están capitalizando los partidos políticos, dirigentes opositores y factores de visión más radical. La crisis se ha amalgamado, todo se ha unido en una sola.

Separadamente, Nicolás no pudo resolver, apostó al hambre y el pueblo de Venezuela, demuestra que esto no es Cuba, está en la calle, alzado y quiere el fin del régimen. Mucho se advirtió de los errores que el régimen cometía, al radicalizar con el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), sus acciones fuera del orden legal. Lo último fue haber dado el golpe de estado, anulando la Asamblea Nacional, lo que ha derivado en una ola de manifestaciones desde los primeros días de abril, en que se percibe la determinación de todos los sectores del país, a que el gobierno tiene que cambiar.

El callejón sin salida
El régimen, que por tres años construyó esta situación, se encuentra ya en la fase del “castillo de naipes”, el cual es inestable y se tambalea, a punto de derrumbarse. La gigantesca marcha del 19 de abril, sólo tenía que cruzar las barreras de los militares y la represión caía ese día, sin embargo, la prudencia política evitó muertes y masacres innecesarias, porque igual da, que el derrumbe no se podrá evitar.

El régimen intenta dar respuesta a esta crisis, abordando la polarización política, lo que no le dará resultado. Lo político tiene fuerza, debido a la crisis social, y la crisis social existe, porque hay una crisis económica. Nicolás, Castro, Cabello, El Aissami, Jaua y Padrino López, no tienen posibilidades de revertir esto represivamente, porque el costo político internacional, será mucho más alto de lo que ya es, y actualmente es muy alto, visto ha sido. En lo interno, cuando en los sectores populares, la población aprecia que este régimen ya no podrá alimentarlos, no hay discurso político que valga, sobre todo contra “el imperialismo”, “la derecha” y todo lo que el régimen usó siempre y que ya el hambre ha vuelto obsoleto. Si sigue la represión, la furia del pueblo será mucho más fuerte en los próximos días.

El régimen tendría que buscar un espacio de negociación o inmolarse. Aunque sólo tiene oportunidad de negociar su salida, por lo menos buscando garantizar la integridad de los altos jerarcas, no podrán exigir más nada, más tarde la justicia, restablecida tendrá su labor. Para este régimen revertir esta crisis, necesita resolver la crisis económica, para revertir los efectos de la crisis social y debilitar la batalla que tiene ya perdida en el ámbito político y eso no lo logrará en 15 días, un mes, tres meses, puesto que el hambre es generalizada. Se trata de un colapso casi total de la sociedad, un asunto, que los intereses personales, no les permitió ver. Así como quedaron atónitos, con la derrota en la Asamblea Nacional (AN), el 6 de diciembre de 2015, han quedado sorprendidos, con el alzamiento de El Valle y otros sectores populares en el oeste caraqueño, que a pesar de las amenazas de los grupos armados, mercenarios, han estado en la calle, exigiendo no sólo las elecciones, sino el fin de este régimen, que está matando de hambre a la población.

El oficialismo, en una jugada que le pudiera ayudar a estirar su supervivencia, podría apelar a la ayuda humanitaria, sin embargo, eso conlleva más costo político y no resolvería la situación de hambruna que hay. Intentar negociar espacios para resistir, le acarreará más costos políticos todavía. Resistir como lo han hecho actualmente, conduce al derrumbe por insostenible. Si el régimen busca negociaciones, tendrá que entregar prácticamente todo, porque ahora ha obligado a subir el costo de lo que los factores de oposición demandan, si insisten en la “huida hacia adelante”, el derrumbe de estos será catastrófico. 23/04/2017

2 comentarios:

  1. Como se dijo desde el día uno de la revolución. Esto dura el mismo tiempo que dure el.dinero en las arcas de la Nación, y estos ladrones resentidos están dedicados a acelerar ese final. No tienen salvación

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