miércoles, 9 de noviembre de 2016

Así cambió Trump todo el panorama de la crisis venezolana


Al régimen famélico, le tocará pegar carreras, luego del batacazo que dio Trump en Estados Unidos.

Para muchos es una sorpresa que Donald Trump haya vencido en las elecciones de Estados Unidos, luego que la feroz campaña de la prensa norteamericana, aliada con la banca de especulación de Wall Street, satanizaran al extremo, las torpezas del discurso de Trump durante su campaña. Al final el magnate, tras su victoria, apaciguó el verbo. Pero veamos.

La semana anterior, en una jugada audaz, el gobierno de Barack Obama, para evitar que en Venezuela ocurrieran eventos violentos, con la amenaza de los factores de oposición, de marchar a Miraflores, con el fin de evitar que hechos de violencia y desestabilización política opacaran el desarrollo de la recta final electoral estadounidense, que pudieran tener repercusión política, EEUU junto a El Vaticano, en coordinación con Raúl Castro, logran instalar una mesa de diálogos y negociaciones en Venezuela. Para nada, porque al final, Clinton perdió y no por la crisis venezolana, sino que el norteamericano supo interpretar el mensaje de Trump, la clase obrera de ese país, los afectados por la crisis hipotecaria, creada por los excesos de las desregularizaciones de la banca norteamericana, esa misma que financiaba la campaña demócrata.

El asunto del diálogo, que hábilmente Castro lleva a través de sus títeres en el PSUV, para estirar hasta 2017, en vista que el régimen de Maduro está contra las cuerdas y encerrado, sufrirá cambios de los que pronto vamos a saber. El criminal de La Habana, ha perdido un fabuloso aliado, ha quedado sólo en el mundo, porque Europa, con la situación económica que tiene y ahora con las exigencias de Trump, de que en esos países deben aportar dinero para mantener a la OTAN, las inversiones que el decadente régimen cubano esperaba, se enfrían. Trump había prometido que respecto a las negociaciones de EEUU-Cuba, todo sería revertido. Hay que esperar a ver si será así. La famélica y arruinada Venezuela, ya nada le puede dar a la isla, la cual verá como en las próximas semanas, sucumbe ante la crisis económica que inevitablemente Venezuela le contagia.

La mesa de diálogos pierde a un tutor importantísimo, por lo menos de aquí hasta diciembre, a Thomas Shannon. Washington venía desarrollando una estrategia implacable, rodear a los ladrones del PSUV que están en la Lista OFAC, a los que ha congelado bienes, fortunas, mientras negocian una salida para Venezuela, por la vía democrática, institucional, que debe estar garantizado con compromisos con El Vaticano.

En esos acuerdos hay demasiados factores a saber. Primero debe tenerse presente que este régimen es insostenible financieramente el año próximo. Y ahora menos, que Donald Trump, tiene como propósito expandir la producción petrolera y aprobar el oleoducto Keystone XL, lo que sin duda alguna llevará los precios del petróleo a fuertes caídas. Para el año próximo, el régimen castro-madurista, no sólo no podrá sostener siquiera los precios de la gasolina, está con altas probabilidades de caer en un default o impago de deuda y este factor es obligado que se negocie en la mesa de diálogos, haciendo que el gobierno tenga que reconocer a la Asamblea Nacional (AN), para que esta pueda dar la bendición de renegociación inevitable de deuda. Eso indica que la MUD, tiene “al toro cogido por los cachos”. El régimen tendría que entregar por ejemplo su mayoría en el CNE, dejar a un lado su estrategia con el TSJ y hasta permitir el nombramiento de nuevos magistrados, ceder con los presos políticos, con la ayuda humanitaria  proceder a permitir elecciones regionales y luego presidenciales, si es posible adelantadas, para que la AN ceda en nombre de la República, autorización para evitar los efectos del impago de deuda, que no sólo fulminaría al gobierno, sino arrastraría a todo el país. Sin embargo, el sector radical del PSUV, envalentonado y alzado, creyendo poder resistir el año próximo con el Arco Minero y las concesiones petroleras que están entregando a dedo, sin licitaciones, además de la impresión de dinero que viene, presiona para que no haya elecciones o acuerdos de algún tipo, siempre y cuando estos tengan garantizada la impunidad.

Ahora el mundo ha cambiado. Y que cambio dio con Trump en EEUU al frente de la presidencia. Tocará empezar de nuevo. Castro tendrá que presionar para que Maduro ahora no entregue ni negocie nada, porque piensa que podrá seguir saqueando a la arruinada Venezuela. Los radicales rojos, en esa situación, mientras Maduro se mantenga en el poder, siguen amparados en puestos claves protegiéndose de la persecución de la justicia internacional por todos sus delitos. Hay que esperar que Trump asuma en enero, y ver si realmente va hacer lo que dijo que iba a hacer.

En el caso con Venezuela, Dondald Trump no necesita hacer prácticamente nada. Nada. Trump sabe muy bien que Venezuela, insolvente, no podrá asumir sus compromisos el próximo año, sólo tendría que dejar que el régimen se hunda junto con todo el país en medio del impago de deuda. Los banqueros de Wall Street, que financiaron a Hugo Chávez, tendrían que asumir su situación y acudir a los tribunales internacionales a demandar y embargar los activos venezolanos, que con la caída de los precios del petróleo, prácticamente no valdrán nada, al lado de los proyectos de producción petrolera norteamericana. Si Trump es el conservador que ha mostrado ser, simplemente deja que el país caiga solo, y los banqueros, que fueron sus acérrimos enemigos en esta campaña electoral asuman sus consecuencias, por financiar, gracias a los casinos financieros instalados en Wall Street, a regímenes irresponsables y delictivos como el de Hugo Chávez. Negocios son negocios y el que perdió, perdió, sería difícil ver a Trump realizando rescates financieros, como los que Obama hizo en 2008 y 2009, y que hoy mantienen al mundo al borde de la recesión, causa de la derrota de su candidata. Venezuela en un caos de estos, terminaría en el estallido social, que se ha pospuesto en abril de 2013, en febrero de 2014, en junio y julio de 2016 y en la marcha de Miraflores del 3 de noviembre. Nuevamente todo apunta a que los militares en este país decidan qué hacer, sobre todo los que apoyaban que se hiciera el referendo revocatorio y que fue eliminado por el decadente y moribundo régimen chavista, que son al menos 65% de la oficialidad. / 09/11/2016


0 comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por dejar sus comentarios

FreeBitcoin