domingo, 12 de abril de 2015

Opinión: Las pérdidas del complejo empresarial público comprometen la salud financiera de la nación / Por @vicentejbrito

Por Vicente Brito / @vicentejbrito

El estado es dueño de un 90% del patrimonio empresarial del país.

Venezuela esta dentro de los 10 países del mundo donde el Estado es propietario de la casi totalidad de las empresas más grandes del país.

Cuando analizamos el entarimado empresarial público nacional, nos encontramos que casi todas las empresas del país son propiedad del Estado y van desde unas muy pequeñas como un centro de acopio para café o venta de arepas hasta las más importantes como: Eléctricas, Bancos o CANTV. Al incluir a PDVSA y los recursos mineros y petroleros de la Nación veremos que la parte privada esta minimizada, apenas podríamos mencionar que alrededor de un centenar de empresas privadas en el país califican como grandes, o sea tienen más de 500 trabajadores y sus activos superan los 2.000 millones de bolívares. Buena parte son transnacionales.

Lo preocupante es que casi todas estas empresas públicas están perdiendo dinero y mucho. La razón es conocida por que tienen baja producción y casi nula productividad.

Estimamos que en los últimos 7 años le han sido asignados unos 150.000 millones de dólares, bien sea para adquirirlas, comprar equipos, realizar ampliaciones, o cualquiera otra inversión o pago requerido, etc. Las que mayores recursos han recibido son las del complejo eléctrico con montos de casi 40.000 millones de dólares.

Los recursos asignados en bolívares durante estos años, saltan la imaginación ya que sobrepasan los 800.000 millones y están relacionados con el aumento exponencial de pagarés otorgados por el Banco Central a PDVSA, que es la empresa matriz que gerencia y financia todas las necesidades y perdidas de casi todo el complejo empresarial público.

Lo angustiante son las crecientes necesidades de las mismas para sostener sus actividades operativas y compromisos financieros. Si a estas le incluimos las deudas que tienen con proveedores, bancos y pasivos laborales, muchas de ellas si se vendieran a su actual valor no darían para cubrir con sus compromisos (pasivos).

Para el 2015 se estima que las necesidades de estas superan los Bs.50.000 millones, sin tomar en consideración los recursos adicionales para cumplir con sus obligaciones operativas y financieras, además de urgentes y necesarias inversiones para mejoras y mantenimiento.

Lo más triste para los venezolanos es que buena parte de ellas son responsables por el desabastecimiento que nos afecta. Como ejemplo, tenemos el conglomerado de las empresas públicas de alimentos que cubren desde la producción primaria (agrícola y animal) así como las agroindustrias para procesarlas, que si alcanzaran a producir el 80% de su capacidad instalada, cubrirían el consumo nacional de alimentos y se traería menos de la mitad de lo que actualmente se importa. Lo mismo sucede con la producción de cemento, cabillas, aluminio, carros, tractores, agroquímicos, fertilizantes, etc.

Hoy buena parte de las calamidades que padecemos los venezolanos son responsabilidad de la poca producción alcanzada por el (COMPLEJO EMPRESARIAL PUBLICO). Salvo contadas excepciones, los números y resultados están a la vista. Las soluciones serán tardías y muy costosas por las altas pérdidas generadas por la mayoría de estas empresas públicas, las cuales comprometen la salud financiera de la Nación y nuestro futuro.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por dejar sus comentarios

FreeBitcoin