viernes, 13 de mayo de 2016

Maduro abandona el gobierno y los militares acechan


La sucesión de eventos, para que al final se produzca la salida definitiva de Nicolás Maduro del poder, se están dando acorde lo previsto. Se trata de un proceso. Es tutelado, no es falso que desde Washington monitorean la situación del país y del resto del continente, sino vean los casos de Argentina y Brasil. Es importante aclarar este punto, sobre todo a los extremistas, tanto a los de un lado como del otro, porque no tardan los chavofascistas, en señalar que la estrategia geopolítica norteamericana, que busca recuperar espacios en América Latina, sean planes “imperialistas”, “pitiyanquis” y todas las etiquetas que le ponen. Y los extremistas opositores, que emplean energías en atacar a la MUD y a la Asamblea Nacional, en decir que nada se está haciendo, sólo porque no ven a los dirigentes de los partidos políticos, coger un fusil y marchar a Miraflores. Propio de los incautos y novatos en lides políticas.

El país ha llegado a un punto, del que ya no hay retorno. Nicolás Maduro ha abandonado las funciones de gobierno, de hecho. Aunque no estará fácil, concretar su fin, por la vía del Derecho, por lo consabido, aun controlan precariamente el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que en vez de ayudar, paradójicamente, hunde cada vez más al gobierno, aunque para algunos en los extremos, caigan en señalar que la AN “acata” las decisiones de la Sala Constitucional. Las decisiones fuera del orden legal del TSJ, alejan a los inversores y prestamistas, que podrían salvar a Maduro de la condena popular, debido a la crisis económica que ha comenzado a matar a ciudadanos de mengua y hambre, incluso hasta suicidios por falta de comida ha habido.

La crisis económica ha hecho su gran trabajo. Crisis causada porque desde esa cueva de ladrones, en el PSUV, saquearon al menos 300 mil millones de dólares y dejaron al país arruinado, que junto a la baja del precio del petróleo, se hace imposible, mantener a la población, sostener el presupuesto público y pagar deuda. Por esos montos, es que ahora los chavofascistas son investigados en el mundo.

El país está paralizado prácticamente. El sector productivo no puede continuar, el ciudadano ha sido empobrecido totalmente. El mismo gobierno está sufriendo las consecuencias de sus errores, al no poder seguir manteniendo el gasto público con dinero inorgánico, así como tampoco cubrir las pérdidas de la gasolina de la misma manera, tan así que de las cuatro refinerías, tres están paradas. Los compromisos de deuda, que difícilmente sean pagados, los cubren con una reducción drástica de las importaciones de alimentos y medicinas, lo que ha llevado al pueblo a una situación paupérrima y de desespero ya en las calles, sobre todo en el interior del país. Maduro ha dejado de enviar recursos a las alcaldías, entes que se paran en pocas semanas, ni siquiera han podido pagar aumentos de salarios anteriores, en pocos días ni siquiera podrán pagar sueldos. Eso mismo comienza a ocurrir en el resto de la administración pública, con los retrasos en los pagos. El gobierno está cerrado, no funciona entre miércoles y viernes, y los días lunes y martes, con los recortes de energía eléctrica, es casi imposible ahora tramitar algún documento estatal, sin que las penurias del usuario, duren por lo menos un mes, como los casos de renovación de registros fiscales, entre otros. El transporte público está ya colapsando. Los hospitales no tienen insumos de ningún tipo, en fin, se trata de una situación en que evidentemente, Nicolás Maduro ha dejado de gobernar, lo que ameritaría que se declare abandono del cargo y pueda ser destituido por esa vía.

Mientras el gobierno está cerrado o paralizado, los saqueos se multiplican por todo el país, una población hambrienta ha salido a buscar la comida esté donde esté. Es evidente que los cuerpos policiales y militares están disminuidos ante el arrase del pueblo, contra camiones de cargas y locales comerciales, como lo ocurrido con los galpones del Mercado Mayorista de Maracay, con comida detectada por la población y que tomaron en medio de una turba. No así cuando se emplea como fuerza pretoriana contra opositores en las calles, allí se emplea toda la fuerza de la Ley. Los militares han dado cuenta de algo y es que han decidido retomar el monopolio de las armas, de allí que la caída de El Picure y el resto de bandas y el asedio a los barrios caraqueños, hasta con tanques, indican que en la FAN, hay un sector que tiene bien clara la caótica situación y del peligro representan que grupos armados, organizados en bandas, en medio de un caos generalizado, podrían lanzar por un abismo de guerra civil a Venezuela, aunque fuere por un corto período. En ese sentido, el ataque a grupos armados, que de algún modo tienen simpatías políticas hacia los radicales en el PSUV, obedece a parte de las exigencias de Washington: Desarme a los “colectivos” o milicias paramilitares del castro-chavismo. Aquí hay implícita la mano incluso de Raúl Castro. Esto quiere decir, que frente a la posibilidad política chavofascista, hay un sector militar, imponiendo nuevas normas, en medio del desbarajuste en que Maduro, por no gobernar, ha dejado caer al país.

Es decir, el país ha caído en la anarquía, el gobierno se ha perdido. Esto abre nuevas posibilidades para el avance en la defenestración del chavofascismo. Sin duda alguna, los militares se están haciendo del control, lentamente, por ahora facciones internas en la FAN, debaten. Un grupo corrupto, que con poder político importante se frota las manos con lo de las empresas de Guayana, el oro del Arco Minero y las empresas petroleras, este sector no es que apoye a Maduro, pero lo necesitan en el poder, puesto que con que éste se protegen, aunque Maduro políticamente nada tiene, porque es el responsable de haber destruido la base electoral que tenía el PSUV, sin embargo, por eso no apoyan la salida del mismo. Este sector también se apoya en el TSJ, pues ha sido la manera de frenar el avance de la MUD, que de coronar el poder, no tiene maneras de dar garantías a los militares que son investigados por Washington, por corrupción, lavado de capitales en el sistema financiero internacional y hasta narcotráfico. Otros sectores, debaten en lo interno si el camino sería el referendo revocatorio o hacer una Asamblea Nacional Constituyente, en lo que coinciden es que Maduro debe salir del poder, porque el país ya no se sostiene, si allí continúa, terminará hundido totalmente, con todos juntos, lo que sí podría provocar la intervención extranjera, con la que Venezuela sería lesionada en su soberanía, en que en medio de un caos tal, la incertidumbre y resultados serían del todo inciertos.


Hasta ahora el apoyo popular del pueblo, ese que está en las calles buscando comida, lo tienen los partidos en la MUD, no el PSUV ni sus “líderes”, la MUD le ha dado un claro mensaje al país, al mundo y sobre todo a los militares, no involucrarse en asuntos fuera del orden legal, fuera de la Constitución y menos apoyar incursiones armadas. El control de las armas, lo asumen los militares, que ya han salido a ordenar en el caso de los grupos paramilitares pro-chavistas. Sólo falta el acuerdo político, la negociación. Washington apura, sería mejor para Obama y Clinton, que esto se resuelva este mismo año. 

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